El barrio de Vauban, localizado al sur de Frisburgo, en la zona de Alemania que limita con Francia y Suiza, es un ejemplo de comunidad sustentable.
En esta pequeña villa en la que los edificios son modernos y se utilizan energías limpias, se vive sin automóvil. En Vauban escasean los coches y los pocos que existen se mantienen en los estacionamientos de las casas como una forma de desalentar su uso. Aunque parezca increíble, la medida ha dado resultado. De las 5.500 personas que viven en esta ciudad, tan sólo el 30% de ellas posee un automóvil.
Todos los demás se trasladan utilizando autobuses, bicicletas y el tranvía que atraviesa la calle principal de la ciudad. Además, Vauban está diseñada para que los puntos comerciales y administrativos se encuentren a una distancia razonable que permita caminar desde las casas.

Pero este proyecto oculta mucho más que el simple detalle de los automóviles. La ciudad fue pensada como un modelo alternativo y participativo, como una comunidad sustentable a nivel ambiental y humano. "El principal objetivo del proyecto radica en la implementación de una ciudad cooperativa y participativa, bajo principios ecológicos, sociales, económicos y culturales.

La fuerza del proyecto se apoya en la idea de involucrar a las personas que habitan la ciudad: sus ideas, creatividad y compromiso; así como el objetivo común de crear un barrio sustentable y floreciente", señalan los dirigentes de la comunidad en la página Web oficial de la misma.
La ciudad, que comenzó a planificarse en el año 1993, fue concluida en el 2006. En el 2001 ya vivían en ella aproximadamente 2.000 personas.
A continuación figuran algunos datos interesantes sobre este prototipo de suburbio del futuro:
- En Vauban todas las casas son construidas con bajos requerimientos de energía (65 kWh/m2a); y al menos 100 hogares del barrio son pasivos (consumen únicamente15 kWh/m2a).

- Los colectores solares y paneles fotovoltáicos resultan muy comunes en sus techos.
- Al menos el 40% de las familias que se mudaron a esta ciudad accedieron a vivir sin automóvil desde el primer día.

- El límite de velocidad en la calle principal de la ciudad es de 30 km/h, mientras en la zona residencial tan sólo se puede avanzar a 5 km/h (paso del hombre).
-Las calles y espacios públicos son utilizados para que los niños jueguen, así como lugares en los que interactuar socialmente.

- En las zonas residenciales está prohibido estacionar el automóvil en las puertas, salvo para entregas o recogida de una persona. En su lugar, los coches son aparcados en la periferia de la ciudad y los propietarios de los mismos deben pagar por su estacionamiento (quienes no poseen automóvil ahorran sustancialmente por ello). Para llegar a sus automóviles, todos los que manejan tienen que caminar.
- Un foro de la ciudad permite a sus residentes proponer ideas y dar apoyo a los proyectos.
Las razones son obvias: el aumento del precio de los combustibles y su efecto contaminante ya dejaron muy claro que los automóviles tradicionales no son una alternativa viable para el futuro y mucho menos lo son las ciudades dependientes de ellos. Si a esto se suma la creciente preocupación de la población por una mejor calidad de vida, proyectos como Vauban se presentan como un paraíso y un buen ejemplo a seguir.
Aunque las ideas vanguardistas europeas están todavía muy lejos de convertirse en algo estándar, aportan conceptos nuevos para estudiar la forma de mejorar las ciudades alrededor del globo.