Según la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza (IUCN), la zona de arrecifes de Cayo Arcas concentra cerca del 25 por ciento de las especies amenazadas, por ello la necesidad de protegerlos cuanto antes, para evitar que se colapsen y, junto con ellos, el resto de los océanos.
Los arrecifes de coral son los bosques de los océanos: absorben cerca del 20 por ciento del dióxido de carbono (CO2), que es uno de los principales gases de efecto invernadero (GEI) que hay en la atmósfera y sin ellos habrá mayor concentración de CO2 y mayor calentamiento global.

